La primera infancia se define como el período que va del nacimiento hasta los ocho años de edad.
Como parte del desarrollo infantil es fundamental que los niños y niñas reciban una buena atención y alimentación, ya que de esta manera estaremos garantizando una mejor calidad de vida, crecer sanos ; además, que pueden adquirir “aptitudes y conocimientos relacionados con el pensamiento, el lenguaje, las emociones y las relaciones sociales”.
Por esto la importancia de promover el desarrollo de la primera infancia, el cual está plasmado en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de los cuales siete de ocho de estos objetivos están relacionados directamente a la atención de los niños y niñas.
De acuerdo a UNICEF existen estudios que han demostrado que las acciones más eficaces con respecto al mejoramiento del desarrollo humano y la interrupción del ciclo de pobreza son las que se llevan a cabo durante los primeros años de vida de los niños y niñas. Esto quiere decir que para efectos de costos es más económico prevenir que esperar que se convierta en un problema.
En la Declaración Mundial sobre Educación para Todos que data del año 1990 se proclama que el aprendizaje comienza con el nacimiento. En los años siguientes se enfatiza de la importancia de la primera infancia, con especial énfasis en los más vulnerables y desfavorecidos.
A través del desarrollo de la primera infancia podemos promover que los niños y niñas que viven en situaciones vulnerables logren ingresar al sistema escolar de manera oportuna y preparados con el acompañamiento social y emocional.
Un programa de atención integral de la primera infancia, fomentará la motivación, el desarrollo cognitivo y linguistico y la inducción a la escuela. El éxito del programa estará en función al aspecto de la calidad. Para ello debemos proveer materiales de aprendizaje capaces de permitir la interacción con el niño y la niña. El desarrollo de la gestión debe ser multidisciplinario, integrado por docentes de preescolar, profesionales las ciencias sociales y otros especialistas, los cuales deben lograr la integración de los contenidos con la práctica como estrategia de acompañamiento de los niños y niñas a la educación formal.
Los componentes de adecuación de las estructuras y los servicios, dependerá de la cultura de cada país, sin descuidar los temas de la salud y la nutrición, elementos claves en el proceso de aprendizaje.
La participación de los padres y madres de familia es importante para garantizar que la educación preescolar sea parte de la atención a la primera infancia.